Recomendable. El restaurante resulta relajado gracias a la dorada luz tenue, la música tradicional (nunca estridente) y la íntimidad relativa que proporcionan los biombos-celosía de madera y un discreto lujo de cerámicas y azulejos. Todo limpio aunque algo desvencijado en detalles que hablan de los años que lleva abierto. Las mesas son amplias, para parejas y grupos, y las sillas cómodas. Aunque se permite fumar, el agradable y muy atento servicio sabe distribuir correctamente a los clientes para evitar molestias y llenar poco a poco el local.
La carta es amplia y por unos 20€ puede uno irse satisfecho y con la garantía de una digestión fácil ya que la materia prima es buena y la cocina sin grasas ni exceso de picante. Muy de agradecer la rapidez y el tener todos los platos (tras los entrantes) al mismo tiempo sobre la mesa, para compartir y probar de todo.
Estos son los platos que probé:
-Entrantes: SAMOSA (verduras en pasta fina) - 4,50€ - correcta y suficiente con 1 ud. por persona. PAKORA (berenjena, patata y calabacín rebozados en harina de garbanzos) - 4,50€ - ligeras, con salsa de yogurt y cilantros (cuidado con la salsa roja ¡muy picante!)
- Principales: MALAI KOFTA (albóndigas de queso y verduras con crema sazonada) - 6,60€ - sin duda lo mejor, cremosas, con una salsa deliciosa. CHIKEN TANDOORI (pollo adobado en especias, hierbas y yogurt asado en tandor) - 6,60€ - Medio pollo recién sacado del tandor que los no-vegetarianos del grupo lo calificaron como delicado y sabroso. ALOO DUM (patatas cocidas con especias y hierbas) - 5,70€ - aunque buenas, resultaron decepcionantes, quizás por parecerse demasiado a las verduras rehogadas con pimentón tan de casa...
- Arroz: VEGETABLE PULAO (arroz hindú frito con verduras) - 4,80€ - también correcto pero mejorable.
- Panes (LO MEJOR): Preparados en tandor y deliciosos TANDOORI NAN (pan sin levadura) - 1,80€ - ONION NAN (con cebolla y hierbas) - 2,70€ - y KABLI NAN (con frutos secos) - 2,70€ -
- La opción de postre existe pero no ofrece nada especial, sólo incrementar la cuenta. Una pena, pues la cocina hindú sí tiene dulces destacados.
* Aunque era sábado y no se llenó, mejor reservar para evitar sorpresas. |