Mucho menos. Gran restaurante hace años. Pero el éxito le puede hacer caer. Y eso espero pues se lo tiene merecido, por sus grandes fallos.
El primero es intentar atender a un numero excesivo de clientes que abarrotan el comedor: El más ruidoso e incómiodop de los que he conocido. Los camareros, de indudable profesionalidad, salvan la situación, y sirven los platos de más de 20 euros, con rapidez y buen trato, pero como si de una fonda económica se tratara; no les queda otra que correr, tropezar con las sillas y hablar a voces.
Segundo: los platos ccrecen de la elaboración y prresentación que justifiquen los precios. La categoría de cocina tradicional, se podría cambiar por la de casera,.Mucho me temo que el foie se parece al paté de pato que compro en Carrefour.
Tercero: Cargar la cuenta con las bebidas, tanto el agua a 4 euros, como el vino mediocre que elige la casa, a 24, me parece una desfachatez
Al fin ,el mayor gozo es salir de esa gran algarabía, respirar el aire de la sierra y despedirse, sin haber disfrutado de la comida, ni de un buen rato, ni de una onversación... Imposible |