Un trato pésimo. Cuando llegamos (éramos cuatro personas) nos dijeron que esperáramos 5 minutos, así que esperamos, ...y esperamos, ...y esperamos. Casi media hora esperando allí de pie. A la media hora se queda libre una mesa de cuatro y vemos que ponen allí a cuatro personas que habían entrado un rato más tarde que nosotros (y tampoco tenían reserva). No saliendo de nuestro asombro pedimos explicaciones y la única respuesta fue: "es que los de la mesa que os toca todavía no se han ido y los de ésta sí". Ante lo cual, indignados, nos fuimos de allí. En resumen, un trato pésimo. De la comida no puedo hablar porque no llegamos a probarla, solo puedo decir por lo que vi que era bastante escasa para lo caro que es el sitio. |