Mi opinión sobre este restaurante es muy muy buena, pues he estado varios días allí cenando. El restaurante es muy bonito y agradable, es de los sitios en los que puedes hablar con tranquilidad pues no hay ruidos..., la atención es muy buena tanto por las personas que allí trabajan como por las personas que se ocupan de llevar la dirección del restaurante. La música también es muy agradable y el precio creo que está bastante bien. Gente guapa y bien vestida. |
Un buen local, lo demás malo. Este es un restaurante que lleva una trayectoria descendente, desde un principio no muy bueno. Es una lástima porque su ubicación es buena y la sala tiene una decoración muy agradable. Sin embargo todo lo demás falla. Acudí hace unas semanas y comprobé decepcionado lo siguiente: la carta no la han cambiado desde su inauguración, procediendo a cambiar platos a base de tipex y tachaduras, además queda bastante mal para un restaurante, que pretende no ser una tasca, tener la carta arrugada y llena de manchas de grasa; además la mitad de los platos de la carta no estaban a disposición del cliente. En cuanto al servicio, la jefa de sala parecía ser una mujer experimentada, pero no ejerce su cargo, en cuanto al resto del servicio, tienen tan poca experiencia que no se enteran y te obligan a llamar constanatemente a la camarera. Respecto de la comida, aquel día servían cocido a medio día, para nuestra desgracia no lo pedimos, ya que los platos que encargamos tenían unas cantidades tan ridículas que no nos dó tiempo a salir para sentir hambre. Merece una mención especial el magret de pato cocinado en una salsa de frutos rojos, era horrible, el magret, duro y frío, absolutamente pasado y la salsa repugnante, era tan malo que se agradecía que te sirvieran tan poco. Por último, el sitio es caro para lo que ofrece, sales como mínimo a € 40 y encima con hambre o asqueado. A los responsables, tienen un buen local, arreglen lo de dentro. |